Se cumple un nuevo aniversario de la muerte de José de San Martín, una de las figuras centrales de nuestra historia. A 176 años de aquel 17 de agosto de 1850, Marcos Katz sigue trabajando sobre una decisión que tomó cuando tuvo que elegir su tesis universitaria: convertir al Libertador y sus campañas por la independencia sudamericana en un videojuego. Tiene 23 años, ya se recibió como técnico en Animación 3D y Efectos Visuales y podía construir un proyecto alrededor de cualquier universo, pero eligió una historia argentina.
La elección, tenía un antecedente curioso. Cuando estaba en tercer grado recibió una computadora de Conectar Igualdad y comenzó a jugar, experimentar y acercarse al mundo digital. En una charla con sus padres apareció una pregunta que quedó dando vueltas durante años: ¿por qué no había un videojuego de San Martín?
Mucho después, cuando necesitó una idea para recibirse en la Universidad Nacional de San Martín, encontró la oportunidad de intentar responderla.
Así nació “Cruzada del Sur: La ruta de San Martín”, un videojuego estratégico de guerra por turnos que busca recorrer 18 batallas vinculadas a la campaña sanmartiniana. Lo que comenzó como una tesis no terminó con el título universitario: Marco y Lucía Calvert, su compañera en el proyecto, llevan más de un año desarrollándolo.
“Hay que hacer algo para recordar a nuestros próceres, para recordar lo que construyó la Argentina”, explicó Marco a LA GACETA. La decisión también estuvo atravesada por algo que descubrió al comenzar a investigar: sentía que sabía mucho menos de aquella historia de lo que imaginaba.
Una historia argentina en una industria difícil
La apuesta tiene una particularidad. “Cruzada del Sur” está profundamente ligada a la historia argentina y sudamericana en un mercado en el que abrirse camino ya es complicado. Lucía, también de 23 años y estudiante de la Licenciatura en Análisis de Sistemas en la UBA, contó que incluso escucharon opiniones completamente opuestas sobre el proyecto.
“Hemos tenido gente que nos dice: ‘Este juego no se puede vender’. Y después tenemos los fanáticos que nos dicen: ‘Necesito comprar este juego ya’”, relató.
Para Marcos, desarrollar un videojuego argentino también tiene otro valor. “Los videojuegos son una manera de exportar cultura hacia otros países y de generar nuestra propia cultura”, sostuvo.
Lucía se sumó al proyecto cuando Marcos ya había conseguido financiamiento para su tesis. Ella se ocupa principalmente de la programación: detrás de cada personaje escribe el código que determina cuándo se mueve, hacia dónde va, cómo ataca y cuánto daño produce. Marcos desarrolla la animación 3D, los modelos y los personajes.
El equipo se completa con Laura Morales y Paula Matera, quienes participan en el diseño de las pantallas y las cartas del videojuego. A eso se suma el trabajo histórico necesario para que lo que ocurre dentro de la pantalla mantenga relación con los hechos que busca representar.
De San Lorenzo a Guayaquil
El objetivo es que cada nivel represente una batalla. El recorrido comienza en San Lorenzo, la primera batalla de San Martín y la única que libró en territorio argentino, y busca avanzar por sus campañas, atravesar el Cruce de los Andes y llegar hasta Guayaquil.
Entre los enfrentamientos habrá animaciones que expliquen qué estaba ocurriendo y por qué se produjo cada batalla. Para construir ese relato, Marcos volvió a estudiar historia, consultó bibliografía y el equipo trabajó con el historiador Gabriel Di Meglio, quien colaboró en la revisión del guion para conservar la fidelidad histórica.
Actualmente, el videojuego tiene un nivel en desarrollo. Primero buscan perfeccionar el sistema de combate y después trasladar esa estructura a los demás escenarios. Ya aparecen San Martín, granaderos, gauchos, soldados enemigos y cañones, mientras que proyectan sumar más figuras históricas y mujeres que participaron de las guerras de independencia, especialmente como espías.
Abrirse en el mercado laboral
Marcos señaló que la IA redujo parte del impacto que antes podía generar una animación 3D: hoy una herramienta puede producir determinadas imágenes o videos en pocos minutos, mientras que algunas piezas de un minuto que ellos realizan para redes pueden demandar hasta 10 días de trabajo entre modelado, animación, movimiento y luces.
Eso no detuvo el proyecto. “Cruzada del Sur” ya cuenta con una versión alfa que puede probarse a través de su comunidad de Discord. Allí también reciben las devoluciones de quienes juegan, una instancia que Lucía considera fundamental para seguir corrigiendo y desarrollando el videojuego.
Quienes quieran seguir el avance del proyecto, conocer sus personajes y acceder a los distintos canales de la comunidad también pueden hacerlo a través del Instagram oficial de Cruzada del Sur (@cruzada_sur), donde el equipo publica animaciones, avances y novedades del desarrollo.